REFLEXIONES SOBRE EL COHOUSING SENIOR, UNA INICIATIVA TODAVÍA MINORITARIA Y MUY ESPECIAL.

La expresión “Cohousing Senior” a menudo se ha convertido en una expresión equívoca. De una parte, iniciativas empresariales se hacen calificar así cuando, en realidad se trata de proyectos dirigidos a personas mayores y, lógicamente, con afán de lucro. De otra parte, también muchos denominados Cohousing Senior son simplemente, cooperativas de viviendas en cesión de uso, con servicios.

Entonces, ¿Cómo podemos saber si estamos hablando de un Cohousing Senior o de un sucedáneo?

Un Cohousing Senior para serlo de verdad reúne, en general, tres tipos de requisitos diferentes: requisitos de carácter técnico, requisitos sociales y comunitarios y, por último, estar fundamentado en valores sólidos compartidos por las personas socias.

1.- Los requisitos técnicos son muy importantes y son de muchos tipos: de carácter constructivo, económico, de accesibilidad,  medioambientales…y nos ayudan a tener una vida más cómoda y adecuada a nuestros años.

Por ejemplo: se construye de acuerdo con criterios adaptados a las personas que van a ocupar las edificaciones; se dispone de un plan de pagos que resulte accesible para todas las personas socias; se generan condiciones de confort dentro del edificio, permitiendo moverse con independencia tanto dentro como fuera de él, cualesquiera que sean nuestras capacidades, motoras, sensoriales o cognitivas; se procura la integración en el medio y resultar lo más ecológicos posible, etc.

2.-Requisitos sociales. Es muy importante saber que, en este tipo de proyectos sociales y comunitarios, el envejecimiento inteligente, la ayuda mutua, los cuidados y la financiación conjunta de la dependencia son pilares fundamentales. Somos conscientes de que, en la sociedad actual, tan individualista, es difícil encontrar personas que crean en lo comunitario y busquen cauces para construirlo. Esta es una de las razones, unida a las limitaciones en materia de edad, al alto coste de los proyectos (tanto a nivel material como humano), a la falta de ayudas públicas…, que hacen que el Cohousing Senior sea todavía en España una alternativa minoritaria para las personas mayores.

3.- Por último, un Cohousing Senior, para que resulte ser una realidad armoniosa a largo plazo, busca fundamentarse en algunos valores esenciales:

-La democracia interna, basada en la igualdad de todos sus integrantes estén o no en los órganos de gestión.

-La transparencia en la gestión y en la transmisión de la información.

-La convicción de que los asesores externos solo son los ejecutores de los acuerdos adoptados por las personas socias en las asambleas, ya que es la cooperativa quién ha de determinar sus objetivos y lo que ha de hacerse.

-El compromiso, asumido por las personas socias, de respeto, empatía y apertura a todas las colaboraciones llevadas a cabo por cualquiera de sus integrantes.

Es decir, un Cohousing Senior se caracteriza por integrar la suma de todos los saberes y experiencias de sus socios para enriquecer el proyecto y hacerlo viable durante el mayor tiempo posible, sin rechazar, no obstante, la ayuda externa y manteniendo la conexión con el entorno y con otros grupos que buscan fines similares.

-La adopción, por un lado, de un sistema de cuidados que sitúe a la persona en el centro, que parta del respeto a cada una, a su proyecto de vida y que garantice su participación. Y, por otro, fundamentándose económicamente, tanto en la utilización de los medios externos de ayuda disponibles, como en una colaboración entre socios que vaya más allá de los aspectos solidarios para abrirse a la mutualización común de los costes.

Es decir, que la cooperativa, en la medida de sus posibilidades, se corresponsabilice tanto desde un punto de vista asistencial como económico, de la atención a la dependencia para que el coste de ésta resulte asumible para las personas socias que estén en esta situación.

Escrito por Fernando y Marisa

Madrid, 9 de abril de 2026

LOS MAYORES Y EL PAYASO FOFÓ

Vivo sola y, por eso, hace algunos años contraté el servicio de Teleasistencia del Ayuntamiento de Madrid a quienes entregué las llaves de mi casa y, a cambio, recibí un collarcito de plástico con un botón rojo en el que tendría que pulsar si me encontrara mal, recibiendo primero una llamada que suena en toda la casa, pero que espero que ese día me ponga mala cerca del aparato porque si no, no me van a oír. Si no me oyen, vendrán y entrarán con su llave. No me parece que sea para unas prisas, pero es lo que hay, así que lo contraté.

A partir de ahí empezó mi infierno. Yo sigo trabajando un poco a pesar de mi edad, hago sentadillas sujetando una barra de 20 kg y tengo buena salud sin entrar en detalles. Me llamaban de pronto mientras trabajaba para interesarse por mí con la entonación del “Cómo están ustedeeees” de Fofó y usando diminutivos, lo que me sacaba de mi concentración y de quicio. Cierto es que al contestarles con voz de adulta normal, ellos también entraban en la normalidad. Cuando hace frío vuelve a llamar Fofó para recomendarme que me abrigue bien y si es mi cumpleaños que lo pase bien rodeada de mi abundante familia de hijos y nietos que no tengo.

Un tiempo después de todo esto, pedí que me pusieran con la persona que dirigía aquello, una señora muy comprensiva que me habló normal y le expliqué mi drama. Sólo conseguí que me llamaran los sábados por la mañana para no interrumpir mi trabajo, pero la llamada era obligatoria (quizá lo firmé al inicio pero no pienso perder el tiempo en comprobarlo). Le expliqué que seguramente había personas con soledad no deseada o muy mala salud que lo necesitaban y, en ese caso, ruego que les llamen todos los días si ellos lo quieren, pero que por favor a mí no me llamaran.

Desde entonces me llaman los sábados sobre las 12. ¿Cuál es el problema? Que como tengo una vida activa a pesar de mis años, muchos sábados tengo reuniones que me interrumpen. Volví a llamar para que me las hicieran a partir de las 15 h. o bien en domingo. No, porque no trabajan.

Hace cosa de un mes me llamaron a decirme que parecía que yo viajaba mucho y que debo decirles en qué fecha me voy y en cuál vuelvo. Les dije que con todo el respeto no pensaba hacerlo. Me preguntaron si no me fiaba de ellos y ahí tuve que hacer gala de toda mi buena educación y suavidad para comentarles que estamos hartos de escuchar las advertencias de la policía de que no digamos por el barrio ni a desconocidos que nos vamos de vacaciones porque es una invitación a los cacos y, además, ellos tienen mis llaves. ¡Menudo peligro!

Deben tenerme ya el expediente lleno de Post-it diciendo: querulante, borde, bruja…

Ayer la situación fue tremenda. Para que ninguna llamada interrumpiera una reunión fastidiando a todos los presentes, y sin acordarme de la Teleasistencia, puse el móvil en modo avión. Yo feliz, pero una colega y amiga presente recibió una llamada, no la atendió y, por suerte, sí atendió a la segunda. Quien llamaba era una persona de mi familia a punto de ponerse en viaje con las llaves de mi casa y una angustia que pa qué. Mi colega le tranquilizó explicando que estábamos en reunión, luego me tranquilizó a mí que pensé que le había ocurrido algo a alguien y la cosa no fue a más. Parece ser que llamaron también a otro familiar y le dijeron que si la familia no iba, “avisaban a hospitales y policía”; yo creo que era porque estaban irritados por lo que dijeron esto, ya que no veo cómo es eso de avisar a los hospitales.

Quiero llamar la atención sobre algunas cosas que en nuestra actual sociedad no se conciben y deberían hacerlo:

1) Que el/la mayor pueda estar en una actividad y tener el móvil silenciado.

2) Que el/la mayor pueda elegir, puesto que paga el servicio, si quiere o no ser llamado.

En la vejez hay que tener mucho cuidado de no ser objetalizado como ocurre en la infancia, es decir, ser considerado como alguien que no es un sujeto que decide y elige mientras tenga voz o un dedo índice o pulgar para hacerlo, sino un objeto de las decisiones de otros.

En el caso de que estos supuestos no se contemplen, hay que tener una familia comprensiva y regalar cajas de ansiolíticos en los cumpleaños.

Firmado: Decrépita.

Un día en Guadarrama

El pasado 13 de enero un periodista de un periódico local gratuito, nos hizo una entrevista para conocer nuestro cohousing y poderlo transmitir a la zona noroeste de Madrid, ámbito dónde se distribuye este periódico. Cuando se publique, lo haremos saber.
En el Restaurante Valladolid de Guadarrama, que nos cedió amablemente un salón para celebrarla, tuvimos una reunión muy cordial donde pudimos explicarle qué es la vivienda colaborativa en cesión de uso y cómo queremos vivir en nuestra propia casa, pero compartiendo organización, talleres, diversión, juegos, trabajo, conversaciones… Optimizando recursos y escapando de la soledad no deseada.

Después visitamos con él la parcela, que le encantó como a todo el que la ve. Ya sin el periodista fuimos al ayuntamiento, siempre hay gestiones que hacer; compramos rosquillas en la Panadería pastelería Hernández y nos comimos un cocido en el Valladolid que estaba de muerte.


¡Nos encanta nuestro pueblo!

AdPetrum en la presentación de la Muestra de Cine y Cultura de la Vera

Hemos asistido a la presentación de Indómita, que es el nombre que ha adoptado la Muestra de Cine y Cultura de la Vera y que nos entusiasmó este verano a unos cuantos de AdPetrum… fuimos de la mano de Encarna que es la que nos abre camino en el conocimiento de esta comarca tan bella e interesante.

Ya de vuelta en Madrid después del cóctel- presentación de Indómita, sigo con una sensación muy buena… de esas que te recuerdan por qué estos proyectos merecen tanto la pena.

El vídeo que compartieron —breve pero precioso— condensaba muy bien la esencia de lo que será la edición de 2026: más cuidada, más abierta, más conectada con lo que vivimos el verano pasado.

www.muestracinedelavera.com

Fue bonito ver cómo tantas personas del entorno de la Vera se están implicando y cómo ya hay compañeros del grupo, y alguno más que se ha unido, animándose a reservar para julio. Da la impresión de que lo que empezó como una experiencia bonita se está convirtiendo en algo que crece y nos sigue reuniendo.

Ojalá podamos coincidir muchos el próximo verano. Estos pequeños hilos que tejemos juntos son los que después se convierten en recuerdos luminosos.

Pilar Rebé

Sí se puede… ¡Enhorabuena a Entrecantos!

Amaneció lloviendo y la oscuridad de la mañana no invitaba a levantarse de la cama, pero lo hice con más energía de lo habitual porque en pocas horas tenía una cita ineludible. Iba a asistir a la inauguración del cohousing Entrecantos

Según las estadísticas, más del 90% de los proyectos de viviendas colaborativas fracasan estrepitosamente, y me picaba la curiosidad de conocer a un grupo de personas como nosotros que habían logrado alcanzar su objetivo y saber cómo habían podido sortear las trabas burocráticas y los problemas que surgen en los grupos de personas mayores que buscan un proyecto de convivencia.

Unos cuantos amigos llevamos más de tres años trabajando en un proyecto de viviendas colaborativas muy parecido al que ha conseguido Entrecantos, en el que hemos puesto todas nuestras fuerzas, ilusiones, y los ahorros de toda una vida.

Tras varios varapalos, desencuentros, jornadas interminables de trabajo, de cohesión del grupo, de asistencia a foros, charlas y talleres sobre la convivencia, la comunicación no violenta, las ventajas y las desventajas de la cesión de uso, la desidia de las administraciones, y mil cosas más, mi estado de ánimo se encontraba en el punto más bajo desde que me embarqué en esta aventura. Me emocionaba poder ser testigo de cómo otras personas con mis mismas ilusiones habían logrado finalizar su proyecto. Podría ver con mis propios ojos cómo se enfrentan a los primeros meses de convivencia real después de un largo trayecto lleno de obstáculos.

Asistimos al evento tres miembros de la cooperativa Ad Petrum, y cuando llegamos al edificio, nos sorprendió la algarabía de un numeroso grupo de personas que nos recibían con entusiasmo y alegría. Además de los socios de la cooperativa, había muchos invitados, prensa y representantes del Ayuntamiento de la localidad de Tres Cantos, encabezados por el Alcalde y varios de sus concejales.

A mediodía comenzó el acto de inauguración con el corte simbólico de una cinta, y las palabras de Manolo y Juan, dos de los socios más antiguos y que más han trabajado en el cohousing durante años. Explicaron quiénes eran y qué representaba para ellos aquel proyecto. Manolo, probablemente en sus ochenta, comenzó diciendo que eran un grupo de “jóvenes valientes”,  inasequibles al desaliento, que habían tenido muy claro desde el principio qué clase de proyecto querían y cómo deseaban vivir esta etapa de la vida. Rezumaba satisfacción y orgullo y su alegría era contagiosa. Después habló Juan, con un perfil más técnico; parece que había dirigido durante mucho tiempo el Consejo Rector y explicó con sobriedad algunos de los inconvenientes y obstáculos más importantes que habían afrontado,  como la búsqueda del terreno, la formación y cohesión del grupo o la construcción del edificio, muy funcional, confortable y luminoso.

Por último, el Alcalde, como buen político, tuvo unas palabras muy elogiosas para el proyecto como si lo hubiera impulsado él mismo. Alabó esta nueva forma de envejecer y ofreció las bondades de vivir en un municipio como Tres Cantos.

No se extendieron demasiado, y enseguida nos obsequiaron con un par de canciones preparadas por ellos mismos para esta ocasión. Habían formado un coro del que se sentían orgullosos y nos demostraron con su alegría lo que una buena convivencia puede lograr.

Pasamos a disfrutar de un aperitivo que habían preparado las cocineras del proyecto en el amplio patio techado que se extendía frente al comedor y Óscar, un socio de la comisión de Convivencia, fue nuestro anfitrión y guía por las instalaciones. Como en todos los cohousing, las zonas comunes son fundamentales para convivir, realizar actividades y relacionarse con los otros socios, y en este caso, la zona común, muy amplia, estaba situada en la planta menos uno que se abría al patio techado. Unas amplias jardineras llenas de plantas suplían al jardín o al huerto con el que todos soñamos y una pequeña piscina exterior auguraba buenos ratos en verano. Con mucho orgullo, nos informaron que su “jardín” contenía más de 100 plantas distintas perfectamente clasificadas y cuidadas.

El edificio tiene tres plantas más el semi-sótano, orientado al sur-oeste y con un estilo arquitectónico moderno y funcional. Un pequeño gimnasio, 2 salas de reuniones, una sala de música bien equipada, una biblioteca muy bien organizada, varios espacios para estar a lo largo de los amplios corredores que albergan los 35 apartamentos y unos grandes armarios  bajo las ventanas  que llaman trasteros y que suponen un desahogo para sus habitantes y que nos gustaron mucho.

Por fin llegó el momento de conocer un apartamento. Óscar nos advirtió que era su leonera particular y que le daba vergüenza enseñárnosla, pero le animamos a hacerlo sin complejos porque nos interesaba mucho ver cómo se desarrolla la vida en 50 metros cuadrados privados y cómo se complementa con las zonas comunes.

El apartamento era amplio y luminoso, lleno de vida y confort aunque hubiera un montón de ropa para la plancha sobre el sofá. Se abría a una gran terraza por donde ahora entraba el sol a raudales. Había dejado de llover y parecía que el tiempo quería aliarse con estos entusiastas abuelos que me estaban devolviendo la esperanza y la ilusión por formar parte un día de algo similar.

Cuando llegó la hora de despedirse, Óscar quería seguir charlando con nosotras y nos invitó a compartir la comida con todo el grupo. No nos hicimos mucho de rogar. Estábamos siendo testigos de cómo podría ser nuestra vida en un futuro próximo. Volvimos a la planta donde había tenido lugar el evento y ahora habían desplegado las mesas y las sillas junto a la cocina que se encuentra en un lateral del gran comedor. Tienen contratadas dos cocineras, y una comisión de cocina se encarga de elaborar los menús cada semana. Colocan las mesas formando un  gran cuadrado para 12 personas cada una donde es fácil compartir almuerzo y charla.

Fue una comida entrañable, tenían muchas ganas de mostrar al mundo cómo habían sido capaces de materializar un sueño y pude comprobar por mí misma la alegría de vivir que les embargaba. Respondían a todas nuestras preguntas sin tapujos. No ocultaban los varapalos y decepciones por los que habían pasado, los mismos impedimentos y dificultades que nosotros enfrentamos día a día: salidas de socios con el duelo que suponen las pérdidas; entradas de otros nuevos con las dudas de si encajarán o no con el grupo; una administración mucho menos colaboradora de lo que mostraron en el acto de presentación; una pandemia que les retrasó un tiempo largo y un problema grave durante la construcción que volvió a ponerlos a prueba… pero allí estaban, felices y orgullosos de lo que habían conseguido, demostrándonos a todos que sí se puede.

¡ENHORABUENA ENTRECANTOS!

Carmen Cordero Amores

Octubre de 2025

AD PETRUM ASISTE AL II FORO DE VIVIENDA COOPERATIVA EN CESIÓN DE USO EN ALCORCÓN – OCTUBRE 2025

El pasado sábado 4 de octubre, 14 soci@s de Ad Petrum asistieron al II Foro de vivienda cooperativa en cesión de uso celebrado, en esta ocasión, en el Centro Cívico Los Pinos de Alcorcón.

El Foro, como en la ocasión anterior, fue un encuentro muy agradable con otros grupos que se encuentran en la misma situación que el nuestro. Ya hay alguno que, ha conseguido terminar sus viviendas y empezar a habitarlas, lo que nos indica que, a pesar de todos los inconvenientes, percances y burocracias absurdas, el trabajo continuo y la unión hace que la utopía se convierta en una realidad.

Comenzó el acto con la presentación, por parte de Lola Cabrera y Javier Blanco, como miembros de Coovivir Madrid, organizadora del evento con la colaboración del Ayuntamiento, a continuación, habló la alcaldesa, Candelaria Testa, y finalmente Aicha Belassir, Directora General de Economía Social, como representante del Gobierno de España. En todas las intervenciones hubo una expresión de solidaridad con el pueblo palestino.

A continuación, hubo una Mesa de Buenas Prácticas de Colaboración Público-Cooperativas en la Promoción de Vivienda en Cesión de Uso y a continuación nos dividimos en talleres.

Nosotr@s nos repartimos en cinco de los nueve talleres que se ofrecían: “Aproximación general al modelo cooperativo de vivienda en cesión de uso”, “Fiscalidad”, “Financiación”, “Diseño arquitectónico en proyectos de viviendas colaborativas y sostenibles” y “El modelo de cuidados de larga duración en proyectos comunitarios”.

En los descansos nos invitaron a un desayuno y una comida muy ricos, mientras compartíamos saludos, contactos y experiencias con compañer@s de “fatigas”.

Estos encuentros son fundamentales para dar a conocer este modo alternativo de vivienda no especulativa y buscar la complicidad y cercanía de las instituciones locales, tan necesarias para desarrollar nuestros proyectos.

¡¡Gracias al Ayuntamiento de Alcorcón y, en especial a su Alcaldesa, y equipo por acogernos en un impresionante Centro Cívico y por su amable invitación!!

CRÓNICA DE UNA CONVIVENCIA ANUNCIADA

 

Este verano, como en otros anteriores, algunos de nosotros, socios de Ad Petrum, nos hemos unido para pasar algún tiempo de vacaciones juntos. Esto atiende a nuestro deseo, por una parte, de irnos conociendo mientras se culmina el proyecto en el que nos hayamos inmersos, y, por otra, de pasar algún tiempo con amigos, y no con la propia familia.

En Jarandilla de La Vera alquilamos un bonito chalé para asistir a las Jornadas de Cine de La Vera, como objetivo cultural  de interés para todos nosotros, con la ventaja añadida de que otras socias estaban en sus propias casas en la comarca y también asistían al Festival, que resultó ser un éxito por su interés, su buena organización y la gran cantidad de asistentes. Fue una experiencia muy grata, ya que además de la vivienda, compartíamos larguísimos desayunos con tertulia incluida, suculentas comidas elaboradas por nosotros mismos y baños en piscinas naturales y municipales de la comarca.

No contentos con lo anterior, en Septiembre, volvimos a alquilar la casa de Puerto de Mazarrón entre cinco socios bien avenidos, pues algunos ya habíamos compartido vacaciones en Jarandilla.

Aquí hemos disfrutado del mar y de un tiempo espectacular que nos ha permitido pasar parte del dia sumergidas en el Mediterráneo, haciendo ejercicios de aqua gym,  pasando por el chiringuito a tomar la caña antes de comer algún gazpacho exótico , elaborado por alguna de nosotras, ya que esto ha acabado siendo una auténtica competición, y estamos a punto de eleborar un recetario de gazpachos, sopas y cremas de Ad Petrum.

Por las tardes, como aquí en Puerto de Mazarrón no hay vida cultural, exceptuando la gastronómica, de la que tampoco prescindimos,  jugamos a las cartas o al Rummy por lo que tenemos una actividad cerebral enloquecida, y finalizamos con un paseo a los perros (tenemos tres, que nos han vuelto un poco locas) a la hora de la puesta de sol y nos sentamos en un banco frente al mar para ver como el paisaje cambia de color. Un espectáculo único, que nos sosiega el alma antes de irnos a dormir con el sonido de las olas que rompen frente a nuestra casa.

Nuestra convivencia es buena, todo lo buena que se puede esperar de un grupo de sesentones que acaban de conocerse, pero aquí vemos lo que hace la rutina en nuestro ánimo, quien colabora y en qué medida en los duros trabajos físicos cotidianos como limpieza, cocina, etc., y quien trabaja incansablemente para el proyecto.

Hablamos mucho de nuestro proyecto, incluso demasiado, ilusionados, esperanzados y  preocupados , y también hablamos de cosas que no tienen que ver con nuestro proyecto y que nos enzarzan en larguísimas polémicas que no llegan a ningún sitio, pues cada uno piensa como quiere. Pero, básicamente, nos apreciamos y nos respetamos, disfrutando de vacaciones con amigos que han irrumpido en nuestra vida sólo por tomar una decisión para nuestro futuro con la que no habíamos calculado esta dimensión de nuevas amistades.   

YA SOMOS PROPIETARIOS DE UN SUELO EN GUADARRAMA

Nos alegra mucho poder publicar por fin esta buenísima noticia: ¡¡¡DESDE AYER NUESTRA COOPERATIVA AD PETRUM ES PROPIETARIA DE SU PARCELA EN EL PUEBLO DE GUADARRAMA!!!


Ayer se escrituró la compra ante notario, lo que representa el punto de partida para la puesta en marcha de nuestro proyecto de edificación, que incluirá 25 viviendas colaborativas de 1 y 2 dormitorios y 430 m2 de zonas comunes, además de más de 2.000 m2 de zonas verdes ajardinadas y huerto comunitario.
Os animamos a las personas que estéis interesadas en unirse a un cohousing a que nos contactéis para conocer nuestro proyecto, ya que hay algunas viviendas disponibles. (correo de contacto: adpetrum30@gmail.com). http://www.adpetrumcohousingsenior.com

AD PETRUM se acerca a la 8ª muestra de cine y cultura de La Vera

Ad Petrum es una cooperativa muy vinculada con la comarca de La Vera, allí hemos hecho varios encuentros de convivencia y escapadas puntuales ya que, en cualquier estación del año es un placer disfrutar de su naturaleza, acogimiento y buena gastronomía.
Este verano, varias socias hemos asistido a la 8ª Muestra de Cine y Cultura de La Vera. Han sido 14 veladas culturales, cada una en un pueblo; en plazas, palacios, jardines, en lo alto de un monte… Siempre teniendo por techo un cielo cuajado de estrellas, recibiendo la brisa y la acogida de la vecindad, haciéndonos sentir como veratas de corazón.
Damos muchas gracias a la incansable organizadora de esta muestra, Mane Cisneros y a la gran cantidad de colaboradores entre los que se encuentra nuestra compañera Encarna, ella sí verata de nacimiento, que nos ha facilitado la vida y la inmersión en esta maravilla cultural.
El próximo año intentaremos asistir toda la cooperativa a la 9ª Muestra e invitamos a todo el que se quiera unir al evento porque son unas vacaciones muy especiales.
En la foto varios miembros de Ad Petrum con Mane Cisneros y Deka Mohamed Osman, codirectora de la película Samia, proyectada en el parque de la Aliseda de Jarandilla de la Vera.